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Calor extremo y muerte en México ¿una realidad atípica?

Imagen ilustrativa creada con ChatGPT.
Imagen ilustrativa creada con ChatGPT.

Mientras el mundo endurece las alertas por las olas de calor,

México enfrenta una creciente crisis de salud laboral

sin estrategia para proteger a millones de trabajadores

expuestos diariamente a temperaturas extremas


Por Miguel Ángel de Alba

@migueldealba

 

El albañil que trabaja en una azotea a 40 grados Celsius; el jornalero que cosecha bajo un sol abrasador; el repartidor que pedalea durante las horas de mayor radiación ultravioleta y el policía que permanece sobre el pavimento toda la jornada comparten un riesgo que cada año cobra más vidas: el calor extremo.

Recientemente, las imágenes de Europa, donde la reciente ola de calor provocó cientos de muertes, dominaron los titulares internacionales, pero la emergencia también se vive en México, con la diferencia de que el problema se trata como una contingencia estacional, como una situación atípica y no como un desafío permanente de salud pública, seguridad laboral y adaptación al cambio climático.

Las cifras oficiales muestran que el riesgo ya es una realidad.

De acuerdo con la Secretaría de Salud, durante 2026 se han confirmado 543 casos de daños a la salud relacionados con las altas temperaturas y 14 defunciones directamente asociadas al calor. Todas por golpes de calor.

Si se consideran las muertes vinculadas a otros fenómenos térmicos extremos registrados en el año, el total aumenta a 22 fallecimientos. Los estados más afectados fueron Tabasco, Oaxaca y Jalisco (Gobierno de México).

Los datos reflejan exclusivamente los casos registrados por el sistema de vigilancia epidemiológica y no son, necesariamente, la totalidad de las afectaciones ocurridas en centros de trabajo o comunidades rurales.

Amenaza para millones de trabajadores

La situación mexicana es parte de una tendencia global. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que más de 70 por ciento de la fuerza laboral mundial está expuesta al calor extremo y que alrededor de 19 mil trabajadores mueren cada año por desempeñarse bajo temperaturas peligrosas.

Sin embargo, los efectos van más allá del golpe de calor. La exposición prolongada a altas temperaturas incrementa el riesgo de deshidratación, enfermedades cardiovasculares, insuficiencia renal, accidentes laborales y disminución del rendimiento físico.

A nivel internacional, las pérdidas económicas podrían alcanzar 2.4 billones de dólares anuales hacia 2030.

¿Quién protege a los trabajadores mexicanos?

Una pregunta sin respuesta clara.

México tiene recomendaciones sanitarias para enfrentar las temporadas de calor —hidratarse, evitar la exposición prolongada al sol y suspender actividades durante las horas de mayor radiación ultravioleta—, pero los especialistas consideran que hay un amplio margen para fortalecer la protección laboral ante un fenómeno que intensifica el cambio climático.

La Secretaría de Salud publica anualmente lineamientos preventivos para reducir la morbilidad y la mortalidad asociadas al calor, pero la puesta en marcha de medidas específicas en los centros de trabajo depende de los empleadores y de la vigilancia de las autoridades laborales (Gobierno de México).

Los sectores más expuestos incluyen la agricultura, la construcción, la recolección de residuos, el reparto y mensajería, la seguridad pública, el transporte y el comercio ambulante, actividades que realizan millones de personas en jornadas que coinciden con las horas de mayor radiación solar.


Lea: El calor extremo ya provoca 19 mil muertes de trabajadores al año y amenaza al 70% de la fuerza laboral mundial.


El calor también es desigualdad

Durante una rueda de prensa organizada por Covering Climate Now, los especialistas señalaron que el calor extremo debe dejar de verse como una noticia meteorológica.

El periodista Patrick Galey, el escritor Jeff Goodell, la investigadora Saffron J. O'Neill y el moderador Mark Hertsgaard coincidieron en que las olas de calor son una crisis de salud pública, derechos laborales y justicia climática.

Además, recordaron que las personas más afectadas suelen ser quienes tienen menor acceso a sistemas de enfriamiento, atención médica y condiciones laborales seguras.

El problema crecerá en México

Las proyecciones científicas indican que el calentamiento global incrementará la frecuencia, intensidad y duración de las olas de calor.

Un análisis reciente de Climate Central concluye que los días con calor húmedo peligroso se han duplicado desde 1970 debido al cambio climático provocado por las actividades humanas. Esto representa un riesgo mayor porque la humedad dificulta que el cuerpo elimine el exceso de temperatura mediante la sudoración (El País).

Para México, donde numerosas regiones superan con frecuencia los 40 grados Celsius en primavera y verano, el desafío será doble: adaptar las ciudades y la infraestructura, y proteger a quienes sostienen buena parte de la economía al trabajar al aire libre.


Fuentes: Secretaría de Salud, Carpeta Técnica Temporada de Calor 2026. (Gobierno de México); Organización Internacional del Trabajo (OIT); Covering Climate Now; Climate Central (El País).

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