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Desafío de salud


¡Qué hay de nuevo… Viejo!


Por Araceli Mendoza

@Arinmaldoza

El presidente y sus desafíos son alarmantes, porque en realidad creo que todos estamos llenos de buenas intenciones y queremos lo mejor con ideas increíbles, pero sus propuestas tienen cero credibilidad.

Hace un año se comprometió a que México tendría un Sistema de Salud de primera con los estados del país afiliados a IMSS-Bienestar, y repitió la misma promesa: gratuidad, cobertura universal y medicamentos suficientes.

Su programa de salud tan mencionado incluye a los médicos cubanos, quienes han generado un gasto de 40 millones de pesos, porque el ISSSTE pagó al Ministerio de Salud de Cuba esa cantidad por el trabajo de médicos que prestaron sus servicios en el Hospital General de Tláhuac.

¿Por qué no se utilizó ese dinero en las Universidades del Bienestar para apoyar a jóvenes mexicanos que estudian para ser médicos o enfermeras? ¿Cómo podemos dar recursos al Ministerio de Salud de Cuba, olvidando a nuestros conciudadanos?

Hospitales mal construidos, sin el equipo necesario, sin médicos especialistas y, sobre todo, sin medicamentos. Por eso los pacientes acuden a consultorios de farmacias cercanas a sus domicilios en lugar de acudir a sus clínicas en el IMSS, en el ISSSTE o a los Centros de Salud. Ante la falta de medicamentos, tienen que acudir a estos consultorios y médicos para atender sus padecimientos.

Puede que sea un plan utilitario para usar a discreción los recursos existentes (federales y estatales) destinados a la salud, porque la ciudadanía ve cómo no hay soluciones a la situación de padecimientos graves como cáncer de mama, dar seguimiento a la evolución de la COVID-19, al cáncer infantil y, desde luego, a las campañas de vacunación para la infancia, que los conservadores nunca dejaban pasar. Cada año —y por lo menos dos veces— se realizaban estas campañas —Semanas de la Salud, se llamaban— añoradas ahora por la ciudadanía. Al parecer al inqulino del Palacio Nacional no le importan los pacientes, como quedó de manifestó con la cantidad de personas fallecidas por la pandemia.

Para compararnos con los sistemas de salud de otros países, México necesita asignar el mismo presupuesto que ellos para garantizar la efectividad del Sistema de Salud, pero si en vez de eso tenemos recortes de presupuesto, quedamos con las promesas de la 4T... o del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Los programas que funcionaron por más de 40 años fueron desechados; institutos como los de Neurología, Cancerología, Cardiología, Pediátrico, que otrora eran orgullo internacional, han tenido que sortear la situación de los pacientes o pedir a los familiares de los enfermos que se hagan cargo de conseguir y pagar el material médico necesario.

Estamos muy lejos, geográfica y sanitariamente, de Dinamarca como para tener un sistema de salud similar.

No hay peor ciego que el que no quiere ver o quien no quiere que le digan nada contrario a lo que piensa, opina o sueña, mientras los únicos perjudicados son los ciudadanos mexicanos, que se quedaron sin un sistema de salud comprometido, con carácter, y sin ningún médico al frente del compromiso, porque el secretario y el subsecretario deberán rendir cuentas de su pésimo desempeño en lo relacionado a la salud y al manejo de crisis ante la pandemia de COVID-19 y las que vengan.

El proyecto de salud jamás menciona que debemos estar preparados por los cambios climáticos, los cuales avanzan a gran velocidad. Hay que ver cómo el estado de Nuevo León estuvo sin agua y con temperaturas muy altas, lo cual es muy peligroso para la población... y sin un sistema de salud que contenga un gran proyecto para todo México, estamos en cero.

quehaydenuevoviejo760@yahoo.com.mx


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