El nuevo estándar educativo: cuando la licenciatura ya no basta
- migueldealba5
- hace 14 minutos
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Redacción
Carlos recuerda perfectamente el día que obtuvo su licenciatura, hace siete años. Creía que el título sería suficiente para toda su carrera profesional. Al postularse recientemente para una promoción en su empresa, descubrió que sus competidores presentaban certificaciones en análisis de datos, microcredenciales en inteligencia artificial y portafolios digitales que demostraban habilidades específicas. El título universitario ya no era el diferenciador.
Esta anécdota refleja la transformación profunda de la forma en que se valora el conocimiento profesional en 2026.
La educación superior ha experimentado tres etapas revolucionarias en poco más de un siglo. A principios del siglo XX, las universidades eran espacios reservados para una élite mínima de la población. Hacia finales del siglo XIX, sólo un porcentaje testimonial de la sociedad accedía a estudios universitarios, convirtiendo los espacios en centros elitistas que formaban principalmente médicos, abogados e ingenieros de familias privilegiadas.
En el año 2000 el panorama cambió drásticamente. El desafío global se centró en ampliar la cobertura: más jóvenes debían concluir estudios profesionales para impulsar economías nacionales en crecimiento. La masificación de la educación universitaria se convirtió en política de Estado en muchos países.
Para 2025 surgió un nuevo paradigma. Las empresas dejaron de contratar únicamente por títulos académicos y comenzaron a valorar habilidades verificables y evidencia tangible de aprendizaje.
Según datos recientes, 81 por ciento de las empresas ya incorpora elementos de evaluación por habilidades en sus procesos de contratación, frente a 56 por ciento en 2022. La tendencia, conocida como "skills-based hiring", prioriza la demostración práctica de competencias por encima de credenciales tradicionales.
"Hoy más que nunca, el aprendizaje no termina con la obtención de un título universitario. Las necesidades del mercado cambian de forma acelerada y los profesionales requieren actualizarse de manera constante. Las nuevas credenciales flexibles permiten a las personas seguir creciendo sin detener su vida laboral o familiar, y esto beneficia a cada individuo e impulsa la competitividad del país", afirma el Dr. Luis Gutiérrez, vicerrector Académico de Tecmilenio.
El cambio de paradigma ha provocado el auge de nuevas modalidades de formación, más ágiles y compatibles con la vida laboral y familiar. Las microcredenciales, certificados profesionales y programas cortos emergieron como respuestas directas a una realidad innegable: 95 por ciento de los empleadores está familiarizado con las microcredenciales y 60 por ciento considera que comunican con claridad las habilidades y competencias de los candidatos.
En América Latina, 71 por ciento de las universidades planean adoptar microcredenciales en los próximos cinco años y 90 por ciento de los líderes educativos coinciden en que los graduados que obtienen las credenciales están mejor preparados para el mercado laboral.
La tendencia es clara: el aprendizaje permanente dejó de ser una etapa para convertirse en un proceso continuo.
El mercado laboral premia las habilidades, no sólo los diplomas
Empresas como Tesla, SpaceX y otras organizaciones de vanguardia han adoptado procesos de contratación basados en habilidades demostradas, más que en títulos académicos. Su enfoque: evaluar capacidades reales mediante pruebas prácticas y portafolios de experiencia. Estudios confirman que colaboradores contratados por habilidades alcanzan plena productividad en un 50 por ciento menos de tiempo.
Las habilidades blandas también ganan protagonismo. Capacidades como trabajo en equipo, resolución de problemas, adaptabilidad, pensamiento crítico y comunicación efectiva no pueden automatizarse y se han convertido en los verdaderos diferenciadores en procesos de selección.
Instituciones educativas que integran el desarrollo de estas competencias en sus programas, como Tecmilenio, están mejor posicionadas para preparar profesionales competitivos.
El impacto del aprendizaje continuo trasciende los beneficios individuales. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD), cada año adicional de educación continua en adultos incrementa hasta en 10 por ciento la productividad laboral de un país, lo cual posiciona al aprendizaje permanente como una estrategia clave para la competitividad nacional.
El dato cobra especial relevancia en las economías emergentes. La capacidad de una nación para actualizar constantemente las competencias de su fuerza laboral determina su capacidad de innovación, atracción de inversiones y desarrollo de industrias de alto valor agregado. El desarrollo profesional continuo es una necesidad macroeconómica, no sólo una ventaja individual.
Victoria Galán-Muros, jefa de Investigación del Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y El Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) afirma que las microcredenciales son el futuro de la educación, aunque enfatiza la necesidad de financiamiento, programas de calidad e itinerarios flexibles para consolidar el campo en la región.
Para los profesionales que buscan mantenerse relevantes el mensaje es claro: el estándar educativo evolucionó y ya no basta con una licenciatura. Hoy el desarrollo profesional exige aprendizaje continuo y habilidades verificables.
Tecmilenio ha respondido y ofrece programas flexibles, microcredenciales y certificaciones que permiten a los profesionales actualizar competencias sin interrumpir sus responsabilidades laborales o familiares. Los programas están diseñados para alinearse con las demandas reales del mercado, lo que garantiza que el tiempo y la inversión educativa generen retornos tangibles en términos de empleabilidad y crecimiento profesional.
El futuro pertenece a quienes entienden que el aprendizaje ya no es un destino, sino un viaje continuo, en el que el cambio es la única constante y la capacidad de adaptación y actualización frecuentes definen el éxito profesional y económico.
La pregunta ya no es si hay que continuar el aprendizaje, sino cómo hacerlo de manera inteligente, flexible y estratégica.
Acerca de Tecmilenio
Es una institución educativa que forma personas con Propósito de Vida y las competencias para alcanzarlo, a través de una educación flexible y de alta calidad, que integra el aprendizaje con el trabajo, promueve el bienestar integral y prepara a sus estudiantes para los desafíos del presente y el futuro. MAPS, su nuevo modelo educativo, permite personalizar la ruta de aprendizaje mediante certificados cocreados con empresas y expertos y experiencias de formación integrada al trabajo como la Estancia Empresarial, donde los estudiantes resuelven retos y proyectos en empresas o en sus propios emprendimientos, mientras desarrollan competencias técnicas para el trabajo y humanas para la vida. De este modo, impulsa la empleabilidad sostenible, al lograr que nueve de cada diez estudiantes obtengan empleo antes de graduarse. Actualmente se conforma por 31 campus tradicionales y 13 espacios Connect, distribuidos en 29 ciudades de México. Su comunidad se integra por más de 52 mil estudiantes, cinco mil docentes, 2 mil 480 colaboradores y más de 163 mil egresados.
Para conocer más sobre su proyecto educativo, visite www.tecmilenio.mx
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