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Propuestas para tener un medio ambiente sano



Por Omar Garfias

@Omargarfias


Primera: crear una instancia ciudadana facultada para vigilar que cumplamos los compromisos del Acuerdo de París, de reducir emisiones de gases de efecto invernadero en 25 por ciento, y de carbón negro, en 51 por ciento, para el año 2030.

Es importante contribuir a la disminución del calentamiento global porque alrededor del 68 por ciento de la población mexicana y el 71 por ciento del producto interno bruto (PIB) están expuestos a los efectos del cambio climático.

Segunda: potenciar el uso de energías limpias, otorgando créditos para financiar la instalación de paneles solares, baterías, paneles eléctricos, inversores y medidores bidireccionales.

Actualmente, sólo el 29 por ciento de la energía proviene de fuentes renovables; la meta es del 35 por ciento, en 2024.

Tercera: detener la deforestación, al desincentivar el cambio de uso de suelo y elevar el presupuesto para el fomento del manejo sustentable de la conservación de bosques en, por lo menos, 60 por ciento.

La deforestación en México ha ido en aumento y perdemos un promedio anual de 127 mil 800 hectáreas.

Cuarta: preservar los recursos naturales, al entregar apoyos condicionados a los campesinos más pobres para la conservación de la biodiversidad de las selvas y bosques.

Que la pobreza no sea razón para afectar la sostenibilidad ambiental y que se pague el servicio ambiental que prestan los campesinos al cuidar el medio ambiente.

Quinta: decidir acciones y programas en materia pesquera con base en investigación científica, no al desaparecer el Instituto Nacional de Pesca.

Los intereses burocráticos y grupales no deben estar por encima de la evidencia científica. Es necesario que exista el Instituto y tenga autonomía.

La organización Oceana estima que 40 por ciento de las especies marinas están sobreexplotadas y necesitan un programa de recuperación con sostenibilidad económica de los pescadores.

Sexta: Impulsar el conocimiento de la diversidad biológica, así como su conservación y uso sustentable para beneficio de la sociedad, al asignar un presupuesto suficiente a la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) y designar científicos para dirigir este organismo.

Actualmente, el secretario ejecutivo del organismo no tiene experiencia previa al respecto.

Séptima: conservar los ecosistemas más representativos de México y su biodiversidad mediante las Áreas Naturales Protegidas (ANP), conjuntando las metas de conservación con las de bienestar de los pobladores y usuarios de las mismas, dotando de autonomía administrativa a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), y designar más áreas naturales protegidas e inversión suficiente.

Los recursos de este organismo, en 2018, fueron de 1 mil 732 millones de pesos. Cada año de esta administración han disminuido y, en 2023, sólo son de 930 millones. Se destinan menos de diez pesos por hectárea para la protección y cuidado de nuestro patrimonio natural.

Octava: disminuir la principal fuente de emisiones contaminantes, al retirar gradualmente los subsidios a los combustibles fósiles para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

En México, estos gases aumentaron 4.3 por ciento de 2020 a 2021, lo que significa 17 mil 222 megatoneladas más. Entre 184 naciones, somos la 14 más contaminante.

Novena: Usar el agua de manera sostenible. Que todos tengamos agua, implementando una política hídrica que contemple financiamiento federal para mejorar la eficiencia en el uso del líquido, basado en un sistema de precios por cuenca y en función del costo de largo plazo del suministro; acciones de control de fugas; programas de gestión integrada por cuenca; tratamiento de aguas residuales; almacenamiento de agua, recarga de acuíferos y sistemas de negociación para los distintos usos.

El actual desabasto de agua pone al borde del colapso hídrico a más del 70 por ciento de México.

Décima: recolectar y eliminar basura y residuos de manera eficiente, al construir capacidades de aseo, recolección y disposición final de desechos, así como regulaciones para adoptar modalidades más sostenibles de producción, comercialización y consumo.

En México se generan alrededor de 42 millones de toneladas de basura al año, lo que equivale a mil 300 veces el volumen del estadio Ángel Flores; sin embargo, sólo se recicla el 7 por ciento de esa cantidad de residuos.

Además, casi 90 por ciento de los 2 mil 338 sitios de disposición final que hay en el territorio nacional no cumplen con las especificaciones de protección ambiental establecidas en la Norma Oficial Mexicana, de acuerdo con un estudio del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Décima primera: contrarrestar el calentamiento global, al invertir en sistemas de alerta, infraestructura y gestión de riesgos para adaptarnos y prevenir al cambio climático.

El futuro de México puede ser mejor.

El futuro debe ser mejor.

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