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¿Qué resultados dieron los programas anticrisis en Sinaloa?


Sinaloa late fuerte.
Sinaloa late fuerte.

Por Omar Garfias

@Omargarfias

 

El 6 de diciembre de 2024, el doctor Rubén Rocha Moya lanzó el “Programa Económico Emergente Sinaloa Late Fuerte” para reactivar la economía local. Días después anunció el “Plan Sinaloa para la Reactivación Económica y Social”. Esa fue la respuesta del gobierno estatal para contrarrestar los efectos económicos de la inseguridad en las empresas y el empleo.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que, desde el lanzamiento de los programas a diciembre de 2025, tras un año de su aplicación, la población con empleo disminuyó en 14 mil 306 personas.

La pérdida mayor se dio en los trabajos de las mujeres: 11 mil 676. Construcción, restaurantes y hoteles fueron los sectores más afectados.

La calidad de los empleos también se redujo. Desaparecieron 75 mil de tiempo completo, que laboran entre 35 y 48 horas a la semana, y aumentaron los parciales, de menos de 15 horas.

Durante el año en que se aplicaron “Sinaloa Late Fuerte” y el “Plan Sinaloa” se perdieron 48 mil empleos de ingresos medios, que ganan entre 19 y 28 mil pesos mensuales, y aparecieron 48 mil de ingresos bajos: de 9 mil 450 pesos o menos. La cantidad de sinaloenses con salario —más de 47 mil al mes— disminuyó 20 por ciento.

Los pequeños establecimientos dejaron de emplear a 38 mil personas; los grandes, a 15 mil, y los medianos a 2 mil. Creció en 40 mil la cantidad de personas ocupadas en micronegocios.

Estos datos oficiales bosquejan que la economía de Sinaloa se empequeñeció y se hizo más precaria. Cerraron empresas y otras disminuyeron sus actividades. Miles de sinaloenses perdieron sus empleos y se dedican a micronegocios propios, de sobrevivencia, sobre todo de venta al menudeo en su propia casa o en formas improvisadas, pero ni en eso se han podido ocupar todos. Miles están en el desempleo abierto.

Los aumentos al salario mínimo no redujeron la pobreza laboral en Sinaloa, en el marco de la narcopandemia.

La cantidad de sinaloenses cuyos ingresos por su trabajo son insuficientes para comprar la canasta alimentaria para ellos y sus dependientes económicos son 351 mil, según el INEGI.

A pesar de la política federal de aumentos de salarios mínimos, en Sinaloa —entre diciembre de 2023, cuando no había estallado la narcopandemia, y diciembre de 2025—, la pobreza laboral no disminuyó realmente. El porcentaje de sinaloenses que la padecen pasó de 24.8 a 24.5, una diferencia que no es estadísticamente significativa. Sigue igual el problema.

Las personas que trabajan sin recibir prestaciones como servicios médicos y ahorro para pensión, llegaron a 683 mil, 17 mil más que antes del lanzamiento de los planes y programas que instrumentó el gobernador para reactivar la economía y el empleo. Creció el problema.

La tasa de condiciones críticas de ocupación mide la precariedad laboral e incluye a las personas que trabajan menos de 35 horas a la semana por razones ajenas a sus decisiones, quienes trabajan más de 35 horas semanales con ingresos inferiores al salario mínimo y quienes laboran más de 48 horas semanales y ganan hasta dos salarios mínimos.

La cantidad de sinaloenses que trabajan en condiciones críticas aumentó en 13 mil, después de aplicar la respuesta gubernamental a los impactos de la inseguridad en las empresas y el empleo.

Lo menos que se puede decir de los resultados de los planes y programas para contrarrestar los efectos económicos de la narcopandemia es que fueron insuficientes y que el gobierno no hizo lo que debió haber hecho.

A pesar de la evidencia, el gobernador anunció que seguirá con lo mismo. El gobierno no tiene capacidad de corrección. Internamente no hay autocritica.

“Las obras que iniciaron con el ‘Plan Sinaloa para la Reactivación Económica y Social’ están generando empleos y reactivando la economía de la entidad”: Rubén Rocha. 5 de mayo de 2025.

“Sinaloa ha dado pasos firmes y estratégicos que hoy se traducen en proyectos de gran escala, generación de empleos y mayor competitividad”: Feliciano Castro, secretario de Economía. 16 de enero 2026.

Son muy pocos los contrapesos que le señalan errores al gobierno; pocos lo presionan para que mejore.

Hay señalamientos en los medios de comunicación sobre el mal diseño del programa “Sinaloa Late Fuerte” y la corrupción en el manejo del presupuesto, pero la Auditoría Superior del Estado ha decidido no investigarlo. Las instituciones que deben evaluar el desempeño y castigar el uso deshonesto de los recursos no cumplen su función, no ayudan a corregir.

Varias dirigencias empresariales han decidido sólo expresar agradecimientos al trabajo del gobierno.

“Reconocemos y agradecemos el apoyo de nuestro gobernador del estado, el doctor Rubén Rocha Moya. Como representante del sector comercio, servicios y turismo de nuestro municipio, expresamos nuestro compromiso con un régimen de derecho que fomenta la paz, el orden y una sana convivencia, soy la voz de más de 23 mil empresas y negocios familiares (…) El comercio organizado es y será siempre aliado de las instituciones”, dijo Guadalupe Zavala, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) Culiacán, el 6 de diciembre de 2024.

El empresario Alberto Coppel pidió públicamente el 24 de febrero, “no criticar tanto al gobierno”.

El gobierno del estado seguirá en la ineficacia mientras no tenga internamente un mecanismo profesional de evaluación de las políticas públicas y una ciudadanía que le exija resultados.

Seguirá el manejo deshonesto de los recursos mientras las auditorías volteen hacia otro lado y la ciudadanía no presione.

Las empresas seguirán cerrando y las personas perderán sus empleos mientras el gobierno sea ineficaz y deshonesto.

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