El partido del tucán

Temas Centrales de la Política en México

Por Miguel Tirado Rasso
La historia política
del Partido Verde
Ecologista de México
ha sido veleidosa.
El Partido Verde Ecologista de México encontró en la 4T el mejor momento de su carrera política. Siempre un modesto aliado, alcanzó en la LXVl Legislatura una destacada presencia en la Cámara de Diputados con 62 curules. También está bien colocado en el Senado, con una bancada de 14 escaños.
Con estos números, en el Palacio de San Lázaro es la tercera fuerza política, solo después de la aplanadora de Morena –254 diputados– y del Partido Acción Nacional (PAN) – 69–. Muy atrás quedó el otrora partidazo, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), relegado a un penoso quinto lugar con 37 diputados, abajo del Partido del Trabajo, con 49. Movimiento Ciudadano (MC) está en el último lugar, con 29.
En la Cámara de Senadores, el PVEM también se colocó como la tercera fuerza política con 14 senadores, debajo de Morena –66– y del PAN –21–. Aquí el PRI mejora una posición y figura como cuarta fuerza –13 senadores–, seguido por MC y el PT, ambos con seis.
El PVEM lo fundó Jorge González Torres en 1986. En 1991 obtuvo su registro y González Torres fue su dirigente hasta 2001, cuando entregó la estafeta a su hijo, Jorge Emilio González Martínez –“el niño verde”–, quien lo presidió formalmente hasta 2011. Su actual dirigente es Karen Castrejón.
La historia política del partido ha sido un tanto veleidosa. No ha puesto peros a ninguna alianza porque la ideología de los partidos políticos con los que ha competido en unión nunca ha sido un obstáculo. En la carrera presidencial ha participado aliado con prácticamente todos los partidos.
En 1988 se fue con la izquierda. Aunque todavía no tenía su registro oficial como partido político nacional, se sumó al Frente Democrático Nacional que postuló a Cuauhtémoc Cárdenas. En 1994 decidió participar con su propio candidato, que fue precisamente su fundador Jorge González Torres. Gran fracaso.
En 2000 se fue a la derecha y le resultó bien. Compitió en alianza con el PAN yy apoyó a su candidato Vicente Fox en la Alianza por el Cambio. En 2006 optó por sumarse al PRI y le fue mal. El candidato de la Alianza por México, Roberto Madrazo, sufrió una penosa derrota.
En 2012 el Partido vio posibilidades a Enrique Peña Neto, el candidato del PRI, y se sumó a la coalición Compromiso por México. No se equivocó. En 2018 quiso repetir con el PRI y se unió a la coalición Todos por México, que postuló a José Antonio Meade. Grave error que, sin embargo, corrigió de inmediato.
No habían pasado dos meses del triunfo electoral del candidato presidencial de Morena, Andrés Manuel López Obrador, cuando el PVEM volteó la cara a un abatido tricolor y rompió su histórica alianza.
En el Congreso, el partido del Tucán cedió a Morena cinco de sus diputados para que pudiera alcanzar la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados. La negociación fue un intercambio de favores: Manuel Velasco, entonces todavía gobernador de Chiapas, compitió en esa elección por una Senaduría, que obtuvo.
Buscó entonces regresar a su estado para concluir su gobierno, que terminaba el 8 de diciembre, para lo cual el Senado tendría que otorgar una licencia. En su primer intento el Senado, con mayoría morenista, le negó la licencia. Vino la negociación. Cinco diputados verdes migraron a Morena y el Senado concedió al flamante senador la licencia que antes le había negado.
Mientras que para el Partido Verde ese intercambio de favores no significó ningún secreto, el coordinador del grupo parlamentario en la Cámara de Diputados, Arturo Escobar, declararía públicamente que la negociación “había salido baratísima”, por lo que Morena, a través de Mario Delgado, negaría el intercambio de favores y señalaría que sólo se había tratado de una coincidencia de agendas parlamentarias.
El Partido Verde se ha convertido en un socio valioso y estratégico para Morena por los votos que aporta para la mayoría calificada. En el proceso interno de Morena para la elección de sus coordinadores estatales se notó el trato deferente que se le dio al Partido.
Sin embargo, el socio menor busca dar el gran salto y manda mensajes. Ve una oportunidad con el “Pedro Infante de la política” (Manuel Velasco dixit), lo que quizá no sea bien visto por algunos de Morena que tienen otras preferencias. Por su historial, saben que el Verde es más pragmático que comprometido, así que lo tendrán en observación.
Octubre 28, 2026




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