Cementerios: museos entre la memoria y el arte


Por Profa. Mayra Núñez P.
YouTube: Mayra Gallery Art
Galeria Mayra
Al caminar una mañana silenciosa por el Boulevard Edgar-Quinet, en París, Francia, encontramos el cementerio Montparnasse, donde se encuentra la tumba de Don Porfirio Diaz.
Al contrario de lo que pensaba sería un mausoleo de estilo francés, como le gustaba al general, encontramos una pequeña capilla de piedra con una puerta de fierro con vidrio, con el águila que devora una serpiente vinculada al escudo nacional mexicano; un busto de bronce, banderas de México y muchos mensajes dejados por personas que aprecian el trabajo que hizo por nuestro país
Decidimos visitarlo con la curiosidad de conocer dónde estaba Don Porfirio y apreciar el arte funerario, denominación que se da a la obra de arte que forma parte o se ubica en los panteones.
¡Es toda una experiencia! Fue como entrar a un gran museo, donde se encuentran bellos monumentos arquitectónicos que atestiguan la importancia de la transición entre la vida y la muerte, nacida de la necesidad de preservar la memoria de quienes partieron.
Caminar entre tumbas antiguas es recorrer una galería inesperada. Ángeles de mármol con las alas abiertas. Esculturas, flores y símbolos religiosos aparecen como testimonios de distintas épocas. Cada pieza revela una manera particular de entender la muerte, el amor, la fe y la permanencia.
En México, la relación entre el arte y la muerte adquiere una dimensión singular con la celebración del Día de Muertos.
Mientras en otras culturas los cementerios evocan únicamente ausencia, en México se transforman en espacios de encuentro. Las tumbas se cubren de flores, de veladoras, de ofrendas, de comida, que convierten el recuerdo en una expresión artística colectiva.
El arte funerario y el Día de Muertos comparten la misma intención: vencer al olvido y demostrar que quienes trascendieron todavía están presentes.
Por eso, visitar un cementerio puede convertirse en una experiencia artística y humana.
Ahí descubrimos que el arte no sólo celebra la vida. También conserva la memoria de quienes estuvieron –y siempre estarán– entre nosotros.




Comentarios