El periodismo ambiental se vuelve una mirada multifactorial del mundo: Miguel Ángel de Alba
- migueldealba5
- hace 1 día
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Redacción / Treviso, Italia
En un momento en que la crisis climática redefine agendas globales, el periodista mexicano Miguel Ángel de Alba planteó en el XVII Foro Internacional de Greenaccord que el periodismo ambiental se ha transformado en un ejercicio multifactorial, indispensable para comprender el mundo contemporáneo.
Durante su intervención, De Alba dejó claro que cubrir medio ambiente ya no es una especialidad aislada, sino una práctica que cruza múltiples dimensiones:
“El periodismo ambiental no existe en el vacío. Existe en un ecosistema donde convergen intereses económicos, políticos y sociales”
Más que naturaleza: una narrativa que conecta todo
El periodista sostuvo que uno de los principales errores ha sido reducir el periodismo ambiental a temas de flora, fauna o paisajes. En realidad, explicó, se trata de cómo vivimos en el planeta.
Desde su experiencia en México —uno de los países megadiversos del mundo—, expuso que las historias ambientales están atravesadas por conflictos sociales, decisiones políticas, intereses económicos y dinámicas de poder.
Casos como la crisis hídrica en Monterrey, la deforestación ligada a economías legales e ilegales o la pesca ilegal en el Golfo de California evidencian que la agenda ambiental es también una agenda de gobernanza, seguridad y justicia.
De la crisis ecológica a la crisis de información
De Alba subrayó una paradoja incómoda: mientras la crisis ambiental se intensifica, la cobertura sigue siendo marginal.
“Muchas de estas historias no se cuentan, o se cuentan tarde. Y cuando no se cuentan, las decisiones se toman sin información pública”
En ese sentido, insistió en que el periodismo ambiental cumple una función crítica: traducir la ciencia, investigar estructuras de poder, seguir el rastro del dinero y visibilizar conflictos invisibles.

Un periodismo que enfrenta riesgos
El periodista también alertó sobre las condiciones en las que se ejerce esta cobertura en México, uno de los países más peligrosos para el gremio.
Investigar temas como minería, tala ilegal o pesca clandestina implica enfrentarse al crimen organizado, a intereses económicos y a presiones políticas
A ello se suman estrategias de desinformación, vigilancia digital y debilitamiento de mecanismos de protección.
Nuevas herramientas, nuevas narrativas
Pese al contexto adverso, De Alba destacó que el periodismo cuenta hoy con herramientas sin precedentes: periodismo de datos, imágenes satelitales, investigaciones colaborativas y plataformas digitales independientes
Esto ha permitido que periodistas construyan sus propios espacios —newsletters, podcasts, blogs— y conviertan su nombre en un sello de credibilidad.
La pregunta incómoda
El cierre de su participación dejó una reflexión directa al auditorio internacional:
“¿Puede una sociedad enfrentar la crisis ecológica sin un periodismo ambiental sólido? La respuesta es contundente: no puede”
Un mensaje más allá del foro
En el contexto del Foro de Greenaccord —centrado en la ecología integral y la responsabilidad colectiva—, la intervención del periodista mexicano reforzó una idea clave: El periodismo ambiental ya no es una especialidad; es una forma de entender —y de contar— el mundo.
Si el planeta cambia —y lo hace—, el periodismo también tiene que cambiar. Y según lo planteado en Treviso, ese cambio pasa por asumir, sin rodeos, que todo está conectado.
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