Volver a nacer
- migueldealba5
- 21 may
- 1 min de lectura

Por Ana Martha Diego
Todas las relaciones llegan a su fin,
aunque las queramos retener.
Unas terminan con la muerte;
otras, por lo que pudo o no pudo ser.
Algunas se merman paulatinamente;
otras se rompen con estrépito al caer,
pero siempre rompen un esquema,
una forma de conectarnos y querer.
Un te quiero que se fue de los labios;
un adiós que cortó nuestro ayer.
Y tenemos que reconstruirnos,
que aprender del dolor en la piel,
de las horas interminables
en que rumiamos lo que fue;
de los supuestos escenarios
que hubieran calmado la sed;
de seguir aferrados al pasado
para, finalmente, entender
que agradecer lo vivido
con lo que pudimos aprender
nos puede abrir el camino
para volver a nacer.




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