México 2026, evento para no olvidar
- migueldealba5
- hace 6 días
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¡¿Qué hay de nuevo, viejo?!
Por: Araceli Mendoza
@Arinmaldoza
¿Qué pasa? Sí, ¿qué pasa? ¿Por qué no se siente la alegría, la emoción de un evento tan significativo como el Mundial de futbol, si es un deporte que apasiona a los mexicanos? Es el deporte del pueblo. Eso de “vamos a echamos una cascarita”, esa frase tan sonada por los futbolistas, muchos de los cuales se hacían en los barrios, como el Mario “el pichojos” Pérez, por mencionar alguno. Y entonces no se les pagaba tan bien como hoy.
¿Cómo olvidar a “Juanito 70”, la mascota oficial de la Copa Mundial de Futbol organizada por México en 1970? Se veia en plumas, llaveros, calcomanías y en tantos promocionales. Y hasta uno que otro guapo vestido de “Juanito 70” en el Ángel de la Independencia, con muchos jóvenes en el festejo.
La Zona Rosa, con chicas guapas en busca de encontrar al galán futbolista. El Perro Andaluz, de gran ambiente, en un momento que se había convertido en una gran fiesta en todo el Distrito Federal.
El Estadio Azteca, un símbolo desde el 29 de mayo de 1966. Un orgullo para Pedro Ramírez Vázquez y para México. ¿Cómo olvidar a los vendedores con sus cubetas llenas de hielo y cervezas Carta Blanca, a quienes la gente comenzó a llamar “cubeteros”?
¿Cómo no recordar a quienes te ofrecían cojines para estar cómodo en tu lugar? Había trabajo para muchas personas. La chica famosa, Mar Castro “la chiquitibum”, y la ola.
Hoy es muy diferente. Los extranjeros se apoderaron del coloso de Santa Ursula y de las calles de la ciudad. ¿Dónde está la soberanía?
Muchos niños tenían la ilusión de ver un mundial en el “Azteca” se quedaron con las ganas. Los comerciantes, fuera. El ambiente, desde luego, lo hacen los comerciantes, con el entusiasmo que ponen para vender, con el que contagian a la sociedad.
Los mataron en vida. Sus ventas se cayeron. Su economía, perdida. Todo trajo desánimo y disgusto, porque la organización vino de fuera, de los extranjeros, de la FIFA.
Se recordará a este Mundial, pero no por sus partidos, sino por la partida de madre que ocasionó a los capitalinos, a los usuarios del metro, a los pasajeros del aeropuerto. Las obras multimillonarias y malhechas para el Mundial y que al día siguiente ya no funcionan, cómo han afectado a los ciudadanos.
Hasta la próxima.




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