Termina Bonn sin acuerdos clave y deja toda la presión a la COP31
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Por Miguel Ćngel de Alba
@migueldealba
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Las negociaciones climĆ”ticas de medio aƱo de las Naciones Unidas concluyeron en Bonn, Alemania, con escasos avances en adaptación y reducción de emisiones, crecientes tensiones sobre financiamiento y denuncias de ataques contra la ciencia climĆ”tica, ademĆ”s de dejar varios temas crĆticos pendientes para la COP31, a celebrarse en noviembre en Antalya, TurquĆa.
Tras diez dĆas de reuniones, los paĆses participantes no lograron acuerdos en tres Ć”reas fundamentales de la agenda climĆ”tica internacional, ya que las negociaciones sobre adaptación, mitigación de emisiones y financiamiento terminaron bloqueadas y enviadas a una nueva ronda de discusión en la COP31.
Simon Stiell, secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio ClimĆ”tico (CMNUCC), reconoció su decepción por los resultados y criticó la falta de voluntad polĆtica para avanzar.
āObservamos una tendencia habitual hacia el āprimero tĆŗā: grupos que se niegan a cumplir sus compromisos o a permitir que el proceso avance si otros no dan el primer paso. Esto es una receta para el estancamiento cuando necesitamos que todas las vĆas de negociación avancen a toda velocidadā, afirmó.
Financiamiento: el principal conflicto
El desacuerdo mÔs importante se produjo en torno al financiamiento para la adaptación al cambio climÔtico.
Los paĆses en desarrollo exigieron incorporar al Objetivo Global de Adaptación (GGA, por sus siglas en inglĆ©s) el compromiso adoptado en la COP30 de Brasil para triplicar el financiamiento destinado a adaptación hacia 2035. Sin embargo, la mayorĆa de los paĆses desarrollados lo rechazó con el argumento de que las discusiones sobre financiamiento deben abordarse en procesos separados.
La diferencia de posiciones paralizó el desarrollo de los indicadores que permitirÔn medir el avance de la adaptación climÔtica a nivel global.
Entre los indicadores a discusión hay métricas como el número de personas por cada 100 mil habitantes cubiertas por sistemas de alerta temprana; la proporción de población vulnerable con acceso a servicios de salud mental y apoyo psicosocial, y los indicadores de resiliencia ante fenómenos extremos.
PaĆses africanos, pequeƱos estados insulares y miembros del G77+China seƱalaron que sin financiamiento es imposible convertir esos indicadores en acciones concretas.
La adaptación queda estancada
La frustración fue mĆ”s evidente entre los paĆses vulnerables. Fiji advirtió que la adaptación se ha convertido en una cuestión de supervivencia para muchas naciones insulares, donde el aumento del nivel del mar, la inseguridad alimentaria y la escasez de agua obligan a considerar procesos de reubicación de comunidades.
Las negociaciones terminaron bajo la llamada āRegla 16ā, un procedimiento usado cuando no hay consenso suficiente para tomar decisiones, lo que implica que los temas serĆ”n retomados en la COP31.

Sin avances en la reducción de emisiones
Tampoco hubo progreso significativo en el trabajo sobre mitigación. Desde su creación en la COP27, este mecanismo busca acelerar la reducción global de emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, las negociaciones enfrentan la resistencia de paĆses productores de combustibles fósiles y profundas diferencias sobre el alcance de las medidas necesarias.
Los negociadores no acordaron una visión comĆŗn sobre cómo traducir en acciones concretas los compromisos del Acuerdo de ParĆs y del primer Balance Global realizado en la COP28.
A pesar del estancamiento, China seƱaló que en las discusiones surgieron algunos puntos de coincidencia que podrĆan facilitar futuras negociaciones, particularmente en torno a la necesidad de fortalecer la implementación de medidas de mitigación.
La ciencia climƔtica en el centro de la disputa
Un tema que generó mayor preocupación en las conversaciones fue el cuestionamiento abierto a principios cientĆficos ampliamente aceptados. Una coalición de paĆses europeos, pequeƱos estados insulares y naciones vulnerables denunció āataques coordinadosā contra la ciencia climĆ”tica en el proceso de negociación.

Bajo la iniciativa denominada āAmigos de la Cienciaā, representantes de Fiji, Nepal, PanamĆ”, Sierra Leona, Suiza y la Unión Europea defendieron el uso de la mejor evidencia cientĆfica disponible como base para la toma de decisiones.
La controversia surgió durante discusiones relacionadas con el lĆmite de calentamiento de 1.5 grados Celsius establecido en el Acuerdo de ParĆs; los escenarios de sobrepasar temporalmente ese umbral y los futuros informes del Panel Intergubernamental sobre Cambio ClimĆ”tico (IPCC).
Algunos gobiernos intentaron minimizar o cuestionar conclusiones cientĆficas que respaldan la necesidad de acelerar la reducción de emisiones.
Carsten Schneider, ministro alemĆ”n de Medio Ambiente, afirmó que un debate pĆŗblico basado en evidencia es esencial para enfrentar la crisis climĆ”tica y calificó como preocupantes los intentos de debilitar los fundamentos cientĆficos del proceso.
Electrificación: una señal positiva
En contraste con el bloqueo de las negociaciones formales, TurquĆa y Australia, copresidentes de la COP31, presentaron una propuesta de acción climĆ”tica centrada en la electrificación, que plantea elevar la participación de la electricidad en el consumo final global de energĆa, del 20 por ciento actual al 35 por ciento para 2035.
La meta, conocida como ā35 para 2035ā, busca acelerar la adopción de tecnologĆas como vehĆculos elĆ©ctricos, bombas de calor, cocinas elĆ©ctricas y sistemas energĆ©ticos de bajas emisiones.
La propuesta es respaldada por anĆ”lisis de la Agencia Internacional de EnergĆas Renovables (IRENA) y forma parte de una agenda mĆ”s amplia que incluye edificios sostenibles y gestión de residuos.
La transición justa avanza lentamente
Otro tema que registró avances fue la transición justa, donde los paĆses acordaron los tĆ©rminos de referencia para revisar el Programa de Trabajo de Transición Justa y comenzaron a diseƱar el Mecanismo BelĆ©m-Antalya, que busca apoyar a trabajadores, comunidades y paĆses durante la transición hacia economĆas bajas en carbono.
Aunque hay numerosos aspectos por definir, las organizaciones de la sociedad civil consideran que ese mecanismo podrĆa ser uno de los resultados mĆ”s relevantes de la COP31 si las negociaciones avanzan en los próximos meses.
El reto para Antalya
Las conversaciones de Bonn evidenciaron que las diferencias entre paĆses desarrollados y en desarrollo siguen siendo profundas.
La falta de acuerdos sobre financiamiento para adaptación, el estancamiento en mitigación y las disputas sobre la ciencia climÔtica dejaron pendientes algunos de los temas mÔs sensibles de la agenda internacional.
Ante este escenario, Simon Stiell pidió a TurquĆa y a Australia involucrar a ministros y altos funcionarios para intentar resolver los desacuerdos antes de noviembre.
La COP31 llegarƔ con una tarea compleja: destrabar las negociaciones que quedaron paralizadas en Bonn y demostrar que el proceso climƔtico internacional puede traducir los compromisos en acciones concretas para enfrentar una crisis que se intensifica en todo el mundo.
Fuentes: Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio ClimÔtico (CMNUCC), Earth Negotiations Bulletin (IISD), Climate Home News, Greenpeace, Power Shift Africa, declaraciones oficiales de Simon Stiell, Murat Kurum, Chris Bowen y delegaciones participantes en las negociaciones de Bonn 2026.
