top of page

Primavera marchita


¡Qué hay de nuevo… Viejo!


Por Araceli Mendoza

@ArinMaldoza


1 de septiembre de 1939

Alemania invadió Polonia el 1 de septiembre de 1939 y así inició la Segunda Guerra Mundial. En respuesta, Gran Bretaña y Francia declararon la guerra a Alemania. Las fuerzas alemanas invadieron Europa occidental en la primavera de 1940.

Al acabar las Olimpiadas de Invierno Rusia invade Ucrania el 24 de febrero, a 82 años de distancia de la Segunda Guerra Mundial, una distancia no tan alejada de una terrible realidad: apenas hace dos años inició un confinamiento terrible, sin saber absolutamente nada de una pandemia, la COVID-19, aunque hoy, con las vacunas, se ve una luz al final del túnel.

El conflicto entre Rusia y Ucrania claro que nos afectará.

¿Quién gana en una guerra? Porque muchos son los perdedores en el mundo. Si ya estaba lastimada la niñez, hoy, ante los hechos en Ucrania, la infancia se ve muy afectada, al ver trastocar su territorio, que es su casa, y tener que salir con lo indispensable en bolsas de plástico.

Con un clima frío, es triste el panorama. Los recuerdos serán infinitos: primero, sin los compañeros de clase; ahora, muchos sin sus padres, en albergues donde la pandemia sigue presente.

¿Cuántas historias se escribirán ante esta intervención bélica provocada por un sólo hombre, Vladimir Putin, arruinando la PAZ mundial, las esperanzas de crecimiento económico, porque serán afectados muchos nichos económicos y veremos a empresas y países dar la espalda a Rusia. ¿Y los empleados? Una maquinaria laboral deshecha desde la pandemia.

Los psicólogos tendrán que escribir nueva literatura para poder resolver este gravísimo problema en estos países, con una niñez muy lastimada en todos los sentidos.

La ONU, en pláticas, en reuniones, pero, al final de cuentas, siempre hay quienes se benefician de estos conflictos, como lo hicieron desde que terminó la Segunda Guerra Mundial y para poder salir adelante de la depresión económica.

Los Estados Unidos emergieron como la única potencia hegemónica del mundo gracias a su capacidad económica y política, desmesuradamente mayor, comparada con el resto de los países del planeta. Para 1950, más de la mitad de la producción industrial del mundo se realizaba en los Estados Unidos, única nación que no vio dañado su aparato productivo por los efectos de la guerra.

El resultado obtenido fue que después de la Segunda Guerra Mundial la expansión del capitalista originó cambios en el sistema mundial con tendencia entre los dos milenios; con el proceso de globalización se caracterizó el orden

económico internacional en la primera parte del siglo XXI.

Ahora parecería estar en un reacomodo mundial que, se dice, ocurre cada 100 años ocurre en la historia del planeta, con una notable transformación.

La sociedad se reacomoda en su visión mundial, en sus valores básicos, en su estructura social y política, en sus artes, en sus instituciones... Coexistimos en un proceso de transformación que crea la sociedad poscapitalista.

Es por ello, señala Clacca, que las vicisitudes de cambios de la economía occidental están asociadas en un esquema de tres fases: la era de las catástrofes (1914-1950); la edad de oro (1950-1970) y el derrumbe (1970-1990).

El estilo tecnológico desarrollado por la Revolución Industrial generó nuevas formas de utilización del trabajo humano, ampliando las posibilidades de producción del excedente económico, elemento que definió el paradigma o marco de referencia donde son posibles las innovaciones que, al superar cierta calidad y cantidad, empiezan a ser cada vez menos eficaces sobre el ritmo de crecimiento de la productividad del trabajo.

Cuando esto ocurre, el estilo tecnológico empieza a agotarse y se plantea la necesidad de la sustitución. El auge de la posguerra fue posible gracia a la energía barata que proporcionó el petróleo, hasta la década de los 70.

La segunda parte del siglo está marcada por la conformación política de estos dos modelos de organización económica y política para imponerse como la solución a los conflictos sociales.

Mientras tanto, las personas, los niños, ancianos y hombres, son quienes han hecho frente a los acontecimientos bélicos orquestados por los hombres del poder, y llevar a los extremos a muchos seres humanos que lo único que quieren es vivir en PAZ.

Los intereses energéticos siempre están presentes, por supuesto: el petróleo u oro negro es la manzana de la discordia, porque las economías se basan en este hidrocarburo, verdadero veneno para el planeta al derramarse en el mar, contaminar ríos y, por supuesto, uno de los mayores contaminantes del medio ambiente.

quehaydenuevoviejo760@yahoo.com.mx

6 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Comments


bottom of page