Reaparece AMLO... ¡de nuevo!
- migueldealba5
- hace 10 minutos
- 4 Min. de lectura


Esta vez el tabasqueño emprende,
desafiante, una campaña de apoyo
alpueblo cubano y asume
una posición política
que ya no le corresponde.
Por Miguel Tirado Rasso
“Estoy en retiro…”, reiteró por enésima vez el ex presidente Andrés Manuel López Obrador y, contra su compromiso de alejarse de la política y dedicarse a escribir libros en su finca de Palenque una vez que concluyera su período presidencial, el tabasqueño encuentra razones o pretextos para levantar la mano y hacerse presente a la menor provocación. Las “benditas redes sociales” han resultado un cómodo medio para difundir sus mensajes.
“Estoy en retiro…” escribió en X la semana pasada el exmandatario, “…pero me hiere que busquen exterminar, por sus ideales de libertad y defensa de la soberanía, al hermano pueblo de Cuba”. Al efecto sacó la charola para convocar a una colecta ciudadana para “comprar alimentos, medicinas, petróleo y gasolina y ayudar al pueblo cubano”, para concluir con un tajante: “¡Que cada quien aporte lo que pueda!”.
Para llevar a cabo su buena obra, López Obrador creó la asociación civil Humanidad con América Latina para recibir las aportaciones. Una asociación civil, nueva ocurrencia del ex mandatario, como las que le conocimos durante su administración, la Megafarmacia, el Gas Bienestar, Birmex, Insabi, LitioMx y Segalmex, entre otros espectaculares fracasos.
La asociación, constituida con el sello de la casa, a la carrera, improvisada, entre amigos, sin expertos, con poca o nula planeación, obtuvo en sólo cuatro días la autorización de la Secretaría de Hacienda para operar como donataria el 9 de marzo pasado, por lo que, como organización sin fines de lucro, podrá recibir aportaciones hasta el año 2030.
Recordemos que en el pasado, el ex mandatario realizó pases de charola para recaudar fondos con poca transparencia y peores resultados. Dos casos. En 2017 anunció la creación del fideicomiso “Por los demás”, a través del cual, dijo, Morena apoyaría a los damnificados por el terremoto del 19 de septiembre del mismo año. Tiempos electorales entonces, por lo que la intervención del Instituto Nacional Electoral (INE) era obligatoria.
En la revisión que hizo el INE sobre la operación del fideicomiso se descubrieron varias irregularidades que apuntaban a un financiamiento paralelo ilegal. En su fundación no había particulares ajenos a Morena y su operación estaba a cargo de dirigentes del partido; el domicilio del Fondo era el mismo de Morena; de los aportantes, 84 por ciento habían sido legisladores de Morena y el resto, gente identificada con ese partido y empresas que por ley estaban impedidas a aportar dinero a los partidos; se hicieron depósitos en efectivo, prohibidos en el contrato, que se realizaron en una operación “carrusel”, en el que los mismos militantes del partido realizaban múltiples depósitos.
Tampoco se pudo determinar a dónde fueron a parar los retiros de dinero, porque se cobraron en efectivo. Se supo que 80 por ciento de quienes cobraron cheques eran personas relacionadas con el partido. Todo esto sirvió de fundamento para imponer una multa a Morena, sanción que después del triunfo electoral de ese partido revocó el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
El otro caso es la rifa del avión presidencial en 2020. Primero, un pase de charola en Palacio Nacional a la élite de empresarios del país, a quienes invitó a participar con aportaciones millonarias “voluntarias”. Luego una rifa pública que, según la directora de la Lotería Nacional, recaudó mil 823 millones de pesos. El tema fue que ninguna institución pública pudo informar dónde acabó el dinero de la rifa que, supuestamente, debería haberse donado a escuelas y hospitales. Lo recaudado se esfumó sin dejar rastro. Al final, el avión fue vendido al gobierno de Tayikistán y todo pasó al olvido.
Esta vez el tabasqueño emprende desafiante una campaña de apoyo al pueblo cubano y asume una posición política que ya no le corresponde. Hace año y medio que dejó de ser presidente, oficialmente. El tema no es que se preocupe por los cubanos, sino que lo haga asumiendo un liderazgo que hace a un lado y se cruza con la estrategia diplomática de la presidenta Claudia Sheinbaum en su delicada y muy sensible relación con el impredecible Donald Trump.
López Obrador reaparece cuando considera que las cosas se le complican a la presidenta. Lo hizo en su primera reaparición, al salir a votar en la muy polémica y cuestionada elección popular judicial. En apoyo a Claudia Sheinbaum enfatizó: “Tenemos a la mejor presidenta del mundo…” y en reconocimiento a su gestión gubernamental, declararía “me da mucho gusto vivir en un país libre y democrático”.
En su segunda reaparición, para presentar su libro, aprovechó para señalar los motivos que lo harían abandonar su retiro para volver activamente a la política. El primero, señaló, si atentan contra la democracia, para defenderla a ella, refiriéndose a Claudia Sheinbaum.
Por lo pronto, no se ve sincronía entre la política del gobierno de Sheinbaum para apoyar a Cuba, que cuida evitar una reacción violenta de Trump, y la decisión política de López Obrador de encabezar una colecta para recaudar fondos con el mismo objetivo, pero sin medir el ruido que pueda ocasionar en la relación con los Estados Unidos. Doblar la apuesta con Donald Trump no parece una buena idea.
Marzo 19, 2026
.png)