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Mata el calor extremo a 19 mil trabajadores en el mundo


 

El calor ya es una emergencia laboral y de salud pública

 

Por Miguel Ángel de Alba

@migueldealba

 

La ola de calor que dejó cientos de muertes en Europa a mediados de junio de 2026 y los récords de temperatura registrados en los Estados Unidos y Asia confirman que el calor extremo es ya la manifestación más visible y letal del cambio climático, pero detrás de los termómetros hay una crisis menos visible: millones de trabajadores laboran en condiciones cada vez más peligrosas.

Más de 70 por ciento de la fuerza laboral mundial está expuesta al calor extremo y alrededor de 19 mil personas mueren anualmente por esa causa, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Especialistas reunidos por Covering Climate Now (CCNow) en una conferencia de prensa llamaron a transformar la cobertura periodística de las olas de calor para explicar no sólo sus efectos inmediatos, sino sus causas y las responsabilidades políticas y económicas de un fenómeno que se intensificará.

Además de provocar muertes por golpes de calor y deshidratación, las temperaturas extremas incrementan el riesgo de accidentes laborales, agravan enfermedades cardiovasculares y respiratorias y reducen significativamente la productividad.

Se estima que las pérdidas económicas derivadas del calor extremo podrían alcanzar 2.4 billones de dólares anuales hacia 2030, por la reducción de horas de trabajo y el deterioro de la salud de millones de personas.

En los Estados Unidos, donde alrededor de 32 millones de personas laboran al aire libre, los trabajadores tienen 35 veces más probabilidades de morir por exposición al calor que el resto de la población. Sin embargo, la protección laboral sigue siendo limitada.

Actualmente, 43 estados norteamericanos carecen de normas obligatorias para proteger a quienes trabajan bajo altas temperaturas. La propuesta de la administración de Joe Biden que planteaba descansos pagados, agua potable y zonas de sombra, permanece sin avanzar en el actual gobierno.

El calor extremo es una historia de desigualdad

Durante la conferencia, los expertos señalaron que el impacto del calentamiento global no se distribuye de manera uniforme.

En Kenia, por ejemplo, las temperaturas extremas han reducido cosechas, disminuído las horas de trabajo agrícola y deteriorado los medios de vida de comunidades que no contribuyeron a las emisiones de gases de efecto invernadero.

La conclusión fue clara que quienes tienen menos responsabilidad tienen en la crisis climática enfrentan sus consecuencias más severas.

El periodismo puede salvar vidas

Para los especialistas, informar sobre las olas de calor no debe limitarse a reportar temperaturas récord.

Los medios de comunicación tienen la responsabilidad de explicar que son consecuencia del calentamiento global provocado por la quema de combustibles fósiles, hacer recomendaciones claras para proteger la salud y contextualizar científicamente cada episodio.

Destacaron que una cobertura rigurosa puede corregir una percepción equivocada. Diversas investigaciones muestran que entre 80 y 89 por ciento de la población mundial desea que sus gobiernos actúen con más decisión frente al cambio climático, pero muchas personas creen que esa postura es minoritaria. Esa brecha de percepción limita la presión social sobre los responsables de las políticas públicas.

Una agenda pendiente para México

Las conclusiones de la rueda de prensa son relevantes para México, un país donde las olas de calor han aumentado en frecuencia, intensidad y duración en los últimos años.

Miles de trabajadores agrícolas, albañiles, repartidores, policías, personal de limpia, vendedores ambulantes y trabajadores de la construcción desarrollan diariamente sus actividades bajo temperaturas superiores a los 40 grados Celsius, lal mayoríai de las veces sin protocolos obligatorios de protección.

A ello se suma el incremento de la demanda eléctrica, el riesgo de incendios forestales, la disminución de la disponibilidad de agua y el impacto sobre la productividad de sectores estratégicos para la economía.

Para especialistas en salud pública y cambio climático, adaptar las ciudades, fortalecer los sistemas de alerta temprana y establecer normas laborales específicas frente al calor extremo será una necesidad creciente en los próximos años.

La rueda de prensa reunió a Patrick Galey, Jeff Goodell, Saffron J. O'Neill y fue moderada por Mark Hertsgaard, quienes lanzaron un mensaje contundente: el calor extremo ya no debe tratarse como una noticia estacional y convertirse en una cobertura permanente sobre salud, trabajo, derechos humanos y cambio climático.


Fuentes: Organización Internacional del Trabajo (OIT); Covering Climate Now; Global Witness; Universidad de Exeter; intervenciones de los panelistas durante la rueda de prensa.

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